¿Por Qué Me Tuvo Que Pasar A Mí?

Debe haber un giro total empezando el día de hoy de la manera en que las mujeres son tratadas por los hombres, y esto sucede en cualquier ámbito social. Jamás en la vida se debe despreciar a una mujer por su sexo. Ella tiene la misma capacidad mental que un hombre y eso lo dice todo. No requiere de la fuerza bruta para organizar su capacidad mental. Y por lo tanto, no necesita de un hombre para proveerla. Ella lo puede llevar a cabo sin él . . . y sus miles de años de subyugación, complejo de inferioridad, de masacre, de. . . .
Ha llegado el momento de cambio, y a partir de ahora, las mujeres serán tratadas con el debido respeto cuando hablamos de su género. Ya no serán relegadas en la casa sólo para lavar, cocinar y limpiar. Han rechazado asumir el papel secundario, ser el símbolo sexual, siempre ser la última en todo, y responder sólo cuando él la llame.